[Ingresar]  [Registrarse]
Hoy recordamos a... Búsqueda de fallecidos Inhumaciones Preguntas frecuentes Sector empresario Contacto
Historia

Conmemoración


En el pasado, el funeral debía de llevarse de acorde a ritos religiosos y a distintas tradiciones, velorios, misas, entierros, etc. Estas tradiciones en las ceremonias nos permitían reconocer la muerte y el paso de la vida, en una forma preestablecida.

Hoy en día se puede crear una ceremonia totalmente personalizada, o bien, unir lo mejor de las dos. Se ha visto, que en particular, muchos amigos y familiares están tomando parte en la ceremonia formal, ofreciendo poemas, lecturas y música. Enseñar videos y fotos que eran especiales para el ser querido, puede ser muy reconfortante. También puede reconfortar el crear un momento especial durante la ceremonia, como soltar globos, prender veladoras, etc. El compartir memorias, siempre es agradecido.

Entre más participen los miembros de la familia en la conmemoración, más cercanos estarán de sobreponerse de la pérdida del ser querido. La muerte de un ser querido no es para sentarnos y verla pasar. Es un acontecimiento de la vida, similar al nacimiento o al matrimonio. Participar de lleno, es traerle significación e importancia a la pérdida.

 

Seleccione algún item para mayor comodidad si así lo desea.

Cementerio de La Recoleta 

Cementerio de La Chacarita 

Rio de la Plata 

Cementerio Britanico 

Cementerio El Salvador 

Cementerio de La Plata 

Cementerio de Tigre 

Cementerio Israelita 

Cementerio San Jose de Flores 

Praga 

Catacumbas Romanas 

Cementerio de los poetas 

Paris, el mas famoso 

Londres: fama y revolucion 

New York: el pequeño jardin 

Cementerio Jardin 

Cementerio general de Santiago 

 

 

El cementerio de la Recoleta.


    
La historia Argentina pasa también por el Cementerio de la Recoleta. En él están enterrados los restos de grandes personalidades de nuestro país. Además, recorriendo su existencia, podemos conocer algunas costumbres sociales de muchas generaciones

Durante la colonia no hubo cementerios, salvo en ciertos momentos, debido a epidemias que causaron gran mortandad, se habilitaron terrenos que hicieron sus veces. Pero, vuelta la normalidad, cesaron de funcionar.

Los muertos recibían sepultura en los templos. Desde el atrio hasta el altar mayor hallaban ubicación, según su categoría, derecho adquirido por compra o en mérito a pertenecer a cofradías. Los restos de las personas de menor categoría y los esclavos, se enterraban fuera del recinto sagrado, en terreno contiguo designado con el nombre de "campo santo".

El 8 de julio de 1822, el gobernador, general don Martín Rodríguez y su ministro Rivadavia, dispusieron destinar una parte del huerto que fuera de los frailes recoletos, para entierro general, llamándolo Cementerio del Norte, aunque para todos fue, y sigue siendo, el de la Recoleta.

El trazado de sus calles y división en tablones se encomendó al ingeniero Próspero Catelin, autor de la fachada de la Catedral, pero los ensanches posteriores variaron el plano primitivo.

El nuevo cementerio se bendijo el domingo 17 de noviembre de 1822 por el deán de la Catedral, doctor Mariano Zavaleta, secundado por varios sacerdotes, en ceremonia solemne que duró dos horas.

Al día siguiente recibieron sepultura los primeros restos, que fueron los del joven Juan Benito y María de los Dolores Maciel, uruguaya de 25 años.

En sus comienzos se suscitaron algunos inconvenientes por motivos religiosos, pues en un cementerio católico no podían admitirse restos de protestantes, y ello dio origen a la formación de un "cementerio inglés" en la vecindad de la iglesia del Socorro.

Hasta bastante más tarde, su aspecto era impresionante por su abandono y desolación. Muchas personas sentían retraimiento para entrar en él. Las sepulturas se abrían en el suelo y los ataúdes se cubrían con la misma tierra sacada del hoyo, dejando la sobrante a un lado. Una cruz de hierro señalaba la cabecera. Generalmente la fosa era cubierta con una lápida de mármol en la cual se escribía el nombre del difunto y la fecha de su muerte.

Cuando Buenos Aires se vio azotada por la terrible epidemia de fiebre amarilla de 1871, se prohibió sepultar allí a las víctimas, aún cuando tuvieran sepulcros de su propiedad.

El gobernador don Emilio Castro, con este motivo se dirigió al ministro Avellaneda pidiendo la clausura por estar mal situado, hallarse en un terreno completamente saturado y en las peores condiciones.

Los intereses creados no permitieron satisfacer sus deseos y, años después, el intendente don Torcuato de Alvear hizo sentir su obra progresista, transformando su aspecto exterior de un pórtico monumental y severo. También, paulatinamente, su interior fue perdiendo el aspecto poco acogedor, para convertirse en un lugar apacible y sereno.


Lentamente fueron edificándose bóvedas y monumentos de lujo y artísticos.

Según la tradición, la primera obra de arte que tuvo fue la escultura de Tantardini que decora el sepulcro del general Facundo Quiroga, el Tigre de los Llanos, a pocos metros de la entrada.

La estatua representa a la viuda del general Quiroga, transida de dolor, llevando una corona en sus manos.Buenos Aires no estaba aún acostumbrada a las obras de arte. Se extasío ante ésta y vibró de entusiasmo.

Las costumbres imponían desfiles inacabables de público en el día de Difuntos y su víspera, llevando flores y, cuando no, para ver y mostrarse.

Las escenas poco edificantes que solían presenciarse obligaron a las autoridades a tomar medidas severas para imponer orden y respeto.

Las esculturas de bronce o mármol, de firmas notables, algunas traídas de Francia o Italia, y otras que, según cuenta la tradición, fueron esculpidas dentro de las mismas bóvedas sobre bloques de mármol, hacen del Cementerio de la Recoleta un espacio de gran valor artístico. 

Sus monumentos y atracciones hacen que el Cementerio de la Recoleta sea considerado por muchos como el segundo cementerio del mundo luego del de Génova.

Las personalidades y protagonistas de la historia argentina que en él fueron enterrados y las miles de obras y monumentos lo han transformado en uno de los atractivos turísticos de la ciudad de Buenos Aires.


Dentro de los muros del Cementerio del Norte reposan los restos de todas las personalidades fallecidas en esta Capital Federal, con la curiosa particularidad de no estar los de don Bernardino Rivadavia, su creador, ni los del deán Zavaleta, que lo consagró.

Un recorrido obligado lo forma la tumba de Marcelo Torcuato de Alvear, la bóveda de Facundo Quiroga, los mausoleos de Domingo Faustino Sarmiento, el general Juan Lavalle, Luis Ángel Firpo quien quedó eternizado por una estatua de bronce de casi dos metros de altura, pero la bóveda más buscada por todos los visitantes es la de los Duarte, donde descansan los restos de Eva Duarte de Perón.

  ARRIBA

Cementerio de la Chacarita (Cementerio del Oeste).

 

Este cementerio fue creado el 14 de Abril de 1871, en las afueras de la ciudad, como en la generalidad de los casos. En este año la Ciudad de Buenos Aires, soportaba el flagelo de la epidemia de la llamada Fiebre Amarilla.

Como consecuencia de la cantidad de fallecimientos, los cementerios existentes no alcanzaban, (cabe acotar que el Cementerio del Norte, actual Recoleta, dispuso la prohibición de inhumar en ese cementerio a toda persona que su causa de muerte era la Fiebre Amarilla), lo que agravo la situación y obligó a la creación de otro cementerio.

Fue elegida una fracción de tierra ocupada por los estudiantes pupilos del Real Colegio de San Carlos, tierras que para entonces eran fiscales, y tenían una superficie total de 5 hectáreas y eran conocidas como la Chacarita de los Colegiales.

A la inauguración se denominó Cementerio "Chacarita de los Colegiales".
 

A Un albañil de 50 años de edad fue la primera inhumación y ese mismo día se inhumaron cuarenta y cuatro cadáveres fallecido por la Fiebre Amarilla.

Para poder llegar hasta el Cementerio se incorporó un tramo del Ferrocarril del Oeste, partiendo de la Estación Bermejo, que contaba con una precaria construcción y estaba situada cerca de la Ciudad, para funcionar como receptora de ataúdes, por lo que se la conoció como la Estación Fúnebre, ubicada en las hoy calle Jean Jaures y la Av. Corrientes.

Las condiciones de higiene eran mínimas y existían quejas de los vecinos por la emanación de olores de los cuerpos en descomposición. Eran muchos los fallecidos por la epidemia. Hay testimonios de que en un día se llegó a inhumar 564 cadáveres; esto también traía aparejado que el personal del cementerio no pudiera realizar toda la tarea y el administrador pidió ayuda a la policía y a la asistencia pública. Tanto fue el trabajo que tuvieron que inhumar toda la noche alumbrados por velas y antorchas. También se sabe que fue afectado el personal del cementerio ya que testimonios revelan que en un sólo día fallecieron catorce empleados ocupados de las inhumaciones.
 

Era tal el grado de esta epidemia que el cementerio fue clausurado por primera vez en 1875, pero siguió funcionando hasta e 9 de diciembre de 1886, que quedó definitivamente clausurado.

A principio de 1887 se exhumaron los cadáveres y fueron trasladados al osario general del nuevo Cementerio de Chacarita. El 1 de julio de este año se decide que todo fallecido debe ser inhumado en este cementerio, sin excepción, quedando sin funcionar los cementerios ya existentes.

El 30 de diciembre de 1896, por ordenanza, de lo denomina oficialmente "Cementerio del Oeste", pero la población lo seguía llamando "Cementerio de la Chacarita", por lo que el decreto Nro. 2.163 del 5 de Marzo de 1949, deja como definitivo el nombre actual.

Tiene una superficie de 95 hectáreas, y posee sectores de inhumaciones en tierra, nicho, bóvedas y panteones.

 

Crematorio:

Dentro del mismo cementerio funciona el Crematorio de la Ciudad de Buenos Aires. Comenzando su funcionamiento en el año 1904. Sin embargo corría el año 1879 y el Dr. Pedro Mallo de la Sociedad Científica Argentina, ya desarrollaba planes para incorporar la cremación en nuestro país. En 1884, el presidente del Circulo Médico Argentino, Dr. Samuél Gache, propuso formar una Sociedad de Cremación.

La primer cremación se realizó el 26 de diciembre de 1884, la que contó con la aprobación del Intendente Municipal de la Ciudad Don Torcuato de Alvear. Desde ese momento, el Dr. Penna comenzó sus gestiones para la construcción de un horno crematorio. El 7 de Abril de 1886 se ordena la construcción de un horno y de dispone que todos los casos de fallecimientos por enfermedades epidémicas, deberían ser cremados sin excepción, como también los restos patológicos de los hospitales y de la Escuela Anatómica de Ciencias Médicas. Pero se aceptaba la cremación de cualquier cuerpo que no estaba dentro de estas características, y que era solicitada por los familiares.

 

A No obstante las ordenanzas, estas no fueron cumplidas, pero seis meses después con el brote de epidemia de la Cólera que surgió, y causó alrededor de dos mil víctimas, se mandó a construir otros hornos, en la casa de aislamiento, en Ensenada en el cementerio de La Plata y en otros lugares, que pasada la epidemia dejaron de funcionar.

A En cumplimiento de la ordenanza del 23 de diciembre de 1886 a instancias del Dr. José Penna se construyo dentro del Cementerio de la Chacarita el Crematorio de la Ciudad de Buenos Aires, que funcionó al público el 13 de noviembre de 1903, funcionando hasta 1909 que por orden del Dr. Penna se agregaron dos hornos de dos celdas cada uno, cinco años después se habilitaron nuevos hornos y en 1930 se amplió el edificio.

    
Panteón de la Policía Federal    

                                                                                                                                                           

  ARRIBA

Rio de la Plata: Misterios en el rio.

Un cementerio en plena Isla Martín Garcia. Esta pequeña isla del Rio de la Plata guarda muchos misterios fascinantes: tiene una enorme plaza de toros que casi nunca fue usada, una reserva natural, un viejo teatro abandonado, una panadería especializada en los mejos pan dulces del país y uno de los cementerios mas raros de la Argentina.

En el mismo se ven cruces ladeadas entre los yuyos y flores silvestres. Demasiadas, para la pequeña poblacíon que siempre albergó la isla. Lo curioso es que, nadie sabe por qué, el brazo transversal de todas las cruces está inclinado en diagonal, de manera muy diferente a la tradicional cruz cristiana. Algunos dicen que esto es una señal extra de duelo por la cantidad enorme de víctimas que perecieron al mismo tiempo en una epidemia de fiebre amarilla. Pero, en realidad, éste es uno de más de los misterios de la pequeña isla del Plata.

 

  ARRIBA

Cementerio Britanico

El Cementerio Británico de Buenos aires fue un proyecto llevado a cabo por comerciantes ingleses para la inhumación de cuidadanos que no eran católicos (disidentes).

Es curioso encontrar a una gran cantidad de marinos ahogados de los que no se podía determinar su afiliación religiosa que fueron enterrado a lo largo de su historia en las tres ubicaciones que tuvo este Cementerio. (Socorro, Victoria y Británico de Chacarita)

Hoy se encuentra coledaño al Cementerio Alemán y al Cementerio de Chacarita uno de los cementerios más grandes dentro de una cuidad capital.

  ARRIBA

Cementerio El Salvador

El Cementerio "El Salvador" es un cementerio de la cuidad de Rosario. Ubicado frente al parque Independencia, muy cerca del centro de la cuidad, es un lugar de descanso de muchas de las personalidades históricas de Rosario.

La edificación es obra del arquitecto Oswald Menzell. Su ingreso principal muestra su pórtico estilo dórico con columnata y frontón. Sobre la calle central de acceso, los panteones son imponentes y ricos en detalles. Varios de ellos fueron construidos por la firma Fontana y Scarabelli. Otros lo fueron por Palau, Blotta, Gerbino, y Gianninazzi

  ARRIBA

Cementerio de La Plata

El Cementerio municipal de La Plata fue habilitado en 1886 para funcionar como necrópolis de la nueva capital de la Provincia de Buenos Aires. Fue diseñado por Pedro Benoit, quien también diseñó la cuidad.

Se encuentra ubicado en la intersección de las avenidas 31, 72 y diagonal 74, en el vértice sur del casco urbano de la cuidad.

El casco fundacional alberga en la actualidad más de 10.700 bóvedas comunales y familiares, el cementerio cuenta con nichos en los muros perimetrales y en el Pantéon. Los restos de más de miles de personas se hallan en el osario general

Entre las organizaciones que poseen bóvedas comunales, se halla el Panteón Naval; el de la Asociación de Maestros; Círculo de Periodistas; Sociedad de Socorros Mutuos de Policia, entre otros. A su vez existen panteones de nichos pertenecientes a la Curia Platense, conocidos como Panteones de Clero.



  ARRIBA

Cementerio de Tigre.

El Cementerio estaba ubicado en los terrenos linderos al templo.

Los derechos para sepultar a una persona eran de poca suma. Allí se enterraban a los vecinos pobres de origen español o descendientes. Los indios y criollos que carecían de recursos, eran enterrados en campo abierto, campos que eran bendecidos piadosamente por los sacerdotes, recibiendo el nombre de Camposanto.

En cambio a las personas de más jerarquía, que pagaban grandes sumas por derecho, eran inhumadas en los atrios, bajo las naves principales, altares, criptas, etc., costumbre heredada de España.

Debido al aumento demográfico el cementerio resultaba pequeño, y lo mismo sucedió con los lugares utilizados en la iglesia para algunas inhumaciones.

El sacerdote Domingo Laguna trabajó para obtener la autorización de las autoridades, y gracias a su perseverancia, accedieron a su pedido; por lo que se considera al Presbítero como el primer precursor de la creación del cementerio.

  ARRIBA

Cementerio Isrealita de Pueblo Cazes.

El Cementerio Isreelita de Pueblo Cazes fue fundado junto a esta localidad, en septiembre de 1909 por colones y pueblerinos llegados de Europa a la Colonia San Antonio, en el departamento Colón, Provincia de Entre Rios alrededor de 1900 traidos por la JCA fundada por el Barón Hirsh.

El cementerio fue producto de las primeras acciones cooperativas entre los nuevos inmigrantes que llegaban a la zona. Según muestran las placas conmemorativas del centenario de Cazes.

 

  ARRIBA

Cementerio San José de Flores.

El Cementerio San José de Flores es uno de los tres cementerios que se encuentran en la Cuidad de Buenos Aires, Argentina.

Comprende un predio de 27 Ha, se encuentra en las calles Varela y Balbastro en el barrio de Flores, al centro-oeste de la cuidad, en la subzona denominada como el Bajo Flores.

El primer cementerio del entonces pueblo de San José de Flores se inaugura en 1807 por Don Ramón Francisco Flores.

Al crecer rápidamente el pueblo, el cementerio es trasladado a un nuevo terreno donado por la familia de Esteban Villanueva, este hecho se da el 20 de septiembre de 1832 y por una resolución del año 1865 pasa a depender de la Municipalidad de San José de Flores, para después de la federalizacion se incorporte a la Cuidad de Buenos Aires

El cementerio se habilita el 9 de abril de 1867

 

  ARRIBA

Resto del mundo

Visitar cementerios puede parecer un programa poco seductor. Sin embargo, el mundo está lleno de cementerios fascinantes donde se encuentran historias románticas y la última morada de personajes muy famosos, además de ser el lugar elegido para conseguir fotos de estatuas y arquitecturas de otro mundo.

Todas las ciudades del mundo esconden en sus grises cementerios, un fragmento de su historia. Sobre sus tumbas se pueden descubrir personajes ilustres, historias legendarias, leyendas olvidadas y un trozo de un pasado que se ve a través de los monumentos y esculturas. Visitar un cementerio puede darte una grata sorpresa, aunque esto te resulte casi imposible...

Praga - Republica Checa

La capital checa es una de las ciudades más hermosas de Europa, con sus iglesias barrocas, sus calles empedradas y sus cervecerías de anchos portones y techos de tejas rojas. Luego de cruzar el río Moldava por el puente de Carlos para ir de la Ciudad Vieja a la Ciudad Pequeña o Malá Strana hay que trepar una calle empinada. Hacia arriba se llega al barrio de Josefov, un antiguo barrio judío con seis sinagogas y muchos bares con ventanas de doble vidrio para que en el crudo invierno no entre el frío de la nieve.

En los bares no faltan referencias al Golem, personaje legendario creado por un judío de estas calles, que le insufló vida a un muñeco de barro al que tuvo que destruir cuando éste se volvió inmanejable. Esta historia que fue recogida por escritores como Isaac Bashevis Singer y Jorge Luis Borges sigue llenando al barrio de misterio. Pero el misterio mayor es cómo han podido sepultarse treinta mil personas desde 1439 hasta 1787 en el pequeño cementerio judío que marca el centro exacto del barrio. Quita el aliento ver esa cantidad enorme de lápidas de piedra gastada y renegrida, arrumbadas, inclinadas y apiladas unas sobre otras, como peleando un lugar en el recuerdo. Todas están protegidas por un techo verde de robles y castaños.

La parte triste de la historia, sin embargo, no está en este cementerio de los que murieron en paz, sino en el Museo Estatal Judío que exhibe candelabros y estrellas de David que se pudieron recuperar después de los destrozos y saqueos sufridos por el barrio en la Segunda Guerra. En la Sinagoga de Pinkas figuran los nombres de casi ochenta mil judíos asesinados durante el genocidio nazi, la mitad de ellos ciudadanos de Praga. Y en otro museo se exhibe el máximo horror de la guerra: la manera en que los niños prisioneros contaron en sus dibujos el horror vivido en el campo de concentración de Terezin. El cementerio, al lado de esto, es un remanso de paz y alegría en torno al cual los jóvenes de Praga se reúnen a tomar sus buenas cervezas Pilsen.

  ARRIBA

Catacumbas Romanas - Italia

En Roma hay una cantidad enorme de intrincadas catacumbas que eran cementerios subterráneos labrados por los romanos. Los mismos contaban con varios niveles de nichos que se extendían hacía abajo y hacia fuera a medida que pasaba el tiempo.

Las Catacumbas de Santa Domitila, Santa Priscila, San Calixto y San Sebastiano son las más visitadas. Ganaron fama como refugio para los cristianos cuando una ley impedía que el ejército entrara en ellas. Debajo de la Iglesia de San Sebastiano, en las catacumbas homónimas junto a  la Vía Appia Antica, hay un templo cristiano antiguo, en cuyas paredes se pueden leer los grafittis en latín que los peregrinos escribían, pidiéndole favores a "Pietros et Paulus" y asegurando en latín que "Claudio estuvo aquí". Y debajo de él se encuentra un templo pagano anterior dedicado a la Diosa Mitra, hermosamente decorado con flores de yeso en tonos pastel. Encontrarás a estas catacumbas en Via Apia Antica, 136.

En la Vía Véneto 27 se encuentra la Iglesia de Santa María della Concezione. Ella guarda una cripta impresionante hecha con huesos de monjes capuchinos. Húmeros, pelvis, omóplatos, costillas y cráneos de 4.000 monjes capuchinos muertos forman decorativas lámparas, cruces, ornamentos en la pared y candelabros. ¿Por qué hicieron eso? Un cartel indica que lo han hecho para recordarnos cuán breve es nuestro paso por la vida.

  ARRIBA

Cementerio de los poetas - Italia

Bajando del subte en la estación Pirámide, y caminando por la Via Caio Cestio hasta llegar al número 6, se llega a este encantador jardín arbolado, donde yacen las tumbas de algunos de los alemanes e ingleses más famosos del siglo XVIII. Antes de llegar, en la misma calle sorprende la visión de la extraña pirámide tipo egipcia que mandó a construir el pretor (juez) romano Cayo Cestio en el año 12 a.C., cerca de la Porta di San Paolo, para que le sirviera de mausoleo. El cementerio protestante funciona como tal desde 1738 para los no católicos de Roma.

Entre sus intrincados senderos se encuentra la tumba del famoso poeta romántico John Keats, muerto de tuberculosis en 1821, cuyo epitafio reza con humildad: "John Keats, joven poeta inglés: aquí yace uno poeta cuyo nombre fue escrito en el agua". A su lado se guardan los restos de su amigo y poeta Joseph Severn (fallecido en 1879). Muy cerca, también, se encuentra la tumba de Percy Bysse Shelley, quien fuera uno de los más altos exponentes del romanticismo rebelde, autor de ensayos filosóficos en contra de los dogmas y el autoritarismo. Su vida fue tan romántica como  su obra: estando casado, huyó a Roma con la novelista Mary Wollstonecraft (conocida más tarde como Mary W. Shelley), hija de la homónima primer feminista del mundo y autora de la famosísima historia del monstruo de Frankenstein. Sólo se casó con ella al enterarse de que su esposa se había suicidado ahogándose en un estanque de un parque de Londres. Cultivó la amistad con el poeta Lord Byron hasta que en 1822, poco antes de cumplir los 30 años, Shelley murió ahogado en una tormentosa travesía en barco de Livorno a La Spezia. A su cuerpo, hallado en la playa, se lo sepultó directamente en este cementerio, el favorito de los amantes de la literatura inglesa.

  ARRIBA

Paris, el más famoso - Francia

Al final de la Avenida de la República, en lo alto de una colina, está el más grande y famoso cementerio del mundo, que ya existía en el Medioevo. Tal vez porque desde él se obtienen magníficas vistas de París y sus castaños están llenos de alondras, este cementerio no tiene en absoluto un clima melancóli co. Hay tantos famosos enterrados en este lugar, que más parece una galería de esculturas al aire libre que un camposanto. Entre los monumentos más admirados están las famosas figuras de Abelardo y Heloísa, los amantes del siglo XII, que yacen uno junto al otro bajo un techo gótico. También se encuentra la bella escultura moderna de Oscar Wilde hecha por Jacob Epstein, y la tumba de la escritora norteamericana Gertrude Stein, quien fuera mecenas de exponentes del modernismo como Pablo Picasso, Matisse, Braque y Hemingway, a quienes solía reunir en su casa. Entre las más brillantes figuras de las cultura se encuentran La Fontaine, Moliere, Balzac, Daumier, Ingres, Delacroix, Corot, la cantante Edith Piaf y compositores como Rossini y Chopin.

Y hay muchos otros para nombrar. Pero la tumba más visitada año tras año es la de Jim Morrison, el líder del grupo The Doors

  ARRIBA

Londres: Fama y revolución - Inglaterra

londres1El barrio residencial al norte de Londres, lleno de mansiones de mercaderes que se enriquecieron en los siglos XVII y XVIII, es también el lugar donde se encuentra el cementerio histórico de esta gran ciudad. El mismo está dividido en la rama Oeste y la Este. La parte Oeste es un museo en sí misma, ya que guarda las tumbas de muchísimos personajes famosos. Lleno de estrechos senderos arbolados y floridos, luce tumbas de distintas épocas que compiten en estilo y ornamentos. Es casi un juego descubrir entre sus intrincados senderos las lápidas de pintores y escritores ingleses, o de científicos como el físico Michael Faraday, un precursor tan loco como para arriesgar su vida probando que la electricidad corre por la superficie de los cuerpos sólidos, y no por la parte interior. Para ello diseñó una jaula, se metió adentro, le aplicó una carga de muchísimo voltaje... y salió vivo y feliz de haber probado que su teoría era cierta.

londres2El sector Este de este precioso cementerio-jardín tiene la tumba de un hombre que cambió la historia del mundo: el alemán Karl Marx, que nació en Trier y murió en Londres en 1883. El ideólogo del marxismo está representado con fuerza por un busto de Laurence Bradshaw hizo en 1956. Los escritores George Eliot (1818-1880) -seudónimo que escondía a la célebre novelista Mary Anne Evans, admirada por Emily Dickinson y Virginia Woolf-, William Foyle (1885-1963) y William Friese Greene (1855-1921) también están cumpliendo aquí su descanso eterno.

  ARRIBA

New York: el pequeno Jardín - Estados Unidos

En la Avenida Broadway, en Nueva York, frente a Wall Street y cerca de las torres gemelas del World Trade Center se encuentra esta pequeña iglesia gótica de piedra negra. Fue la primera Iglesia Episcopal de Nueva York, fundada con dineros que otorgara el Rey Guillermo III en 1697 y ayuda extra de William Kidd, un pirata que fue ajusticiado con la horca en Londres en 1701. La iglesia cambió varias veces de estilo arquitectónico, pero el último pertenece al diseño de Richard Upjohn y es de 1846. La iglesia está rodeada por un jardín protegido por una reja. En él hay pequeños árboles sobre una enorme cantidad de lápidas ennegrecidas por el tiempo y empequeñecidas en contraste con las moles de aluminio, cemento y cristal que se alzan a su alrededor, en pleno Distrito Financiero.

A la derecha de la iglesia se encuentran las tumbas de Robert Fulton (el inventor de la máquina a vapor), el editor William Bradford, y de varios personajes influyentes en la historia americana, entre ellos Francis Smith, representante de Nueva York en la firma de la Declaración de la Independencia de los Estados Unidos. Este terreno, que vale decenas de billones de dólares dada su ubicación estratégica, seguirá siendo el lugar favorito para el almuerzo tranquilo de los ejecutivos, yuppies, yetties y brokers de Bolsa que se acercan a hacer un pic-nic en el cementerio con una bolsa de papel marrón, su sándwich de atún y su Coca Diet.

  ARRIBA

Cementerio Jardín - Tulcan, Ecuador

tulcan1El cementerio está situado a sólo dos cuadras del Parque Arroyo y presenta diferentes tipos de árboles en una variedad de formas exóticas. Ya sea que los árboles formen animales, arcos, ángeles, figuras geométricas o símbolos incas, el cementerio jardín no deja de impresionar. En vista de que se trata de un cementerio moderno y en funcionamiento, el cementerio jardín es gratis para el público, pero recuerde que debe ser respetuoso de los dolientes. Mientras que José Franco afirmó que el cementerio “invita a morir”, uno puede estar seguro de que invita a los viajeros a visitarlo. tulcan2

 Tulcán es una de las pocas ciudades alrededor del mundo que posee como sui generi sitio turístico su cementerio, esto se debe a las maravillosas figuras trabajadas en los árboles de ciprés que adornan el camposanto. Estos singulares adornos son el fruto de la creatividad de Don Asael quien por muchos años trabajó como cuidador y jardinero de este cementerio, creando estatuas, figuras, jardines, senderos y laberintos naturales en los que el visitante medita sobre la vida y la muerte.

El Cementerio de Tulcán es el sitio donde los turistas recrean su mirada con los bien cuidados jardines, mausoleos y las figuras de corte precolombino creadas en los cipreses. Particularidad que permitió que este lugar sea declarado como parte del Patrimonio Cultural del Ecuador.

  ARRIBA

Cementerio general de Santiago - Chile

El Cementerio General de Santiago de Chile, se ubica en la comuna de Recoleta. Cuenta con 86 hectáreas, donde se encuentran cerca de dos millones de personas sepultadas. Está ubicado en el polígono conformado por las calles México (norte), Horwitz (oriente), Av. Recoleta (oriente), La Unión (sur-oriente), Av. Profesor Zañartu (sur) y San José (occidente). El Cementerio General es administrado por la Municipalidad de Recoleta.

Fue inaugurado el 9 de diciembre de 1821 por el director Supremo Bernardo O'Higgins Riquelme. Originalmente no se podían enterrar a los protestantes, llamados disidentes en esa época, y recién en 1854 se crea el Patio de los Disidentes Nº 1. El decreto de cementerios de 1871 establece la sepultura sin distinción de credo en un espacio debidamente separado para los disidentes y permite la creación de cementerios laicos con fondos fiscales o municipales que debían ser administrados por el Estado o el Municipio. El 2 de agosto de 1883 se promulga la Ley de cementerios civiles (como parte de leyes laicas) bajo la Presidencia de Domingo Santa María González. Establece la administración de los cementerios públicos por el Estado o Municipio y es retirada cualquier administración eclesiástica, la no discriminación en la sepultura de los difuntos, además de prohibir el entierro en los terrenos de la Iglesias. La autoridad eclesiástica crea el Cementerio Católico de Santiago en 1883 siendo clausurado ese mismo año y reabierto definitivamente en 1890.

 

  ARRIBA
 
© El Adiós - Cementerio Virtual / 2011
 
  Inicio
Primera vez
Historia
Costumbres
Anécdotas
Memorables
Ideas
Administración
  Hoy recordamos a...

Búsqueda de fallecidos
  Inhumaciones

Preguntas frecuentes


Efemérides de hoy
  Sector empresario

Contacto